Mostrando entradas con la etiqueta desarollo cultural. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta desarollo cultural. Mostrar todas las entradas

miércoles, 27 de mayo de 2020

Columna especial para el 55º aniversario de la Asociación Argentina de Marketing

2020: Un año inolvidable para las sensaciones y motivaciones de todo un planeta

Por Laura Kulfas, especial para la Asociación Argentina de Marketing en su 55ºaniversario.

Y sí, pasó volando y nos aterrizó encima un cisne negro gigantesco, con alas que se extendieron de Wuhan a Buenos Aires en muy poco tiempo. Si en tiempos normales las artes, en cualquiera de sus expresiones, nos ayudan a encontrar inspiración y esperanza en el futuro, en tiempos difíciles se potencia su importancia en el día a día de millones de personas que están encerradas en sus casas y que están encontrando consuelo en las redes sociales.

Vivimos en un mundo de consumidores que cada día desean y buscan nuevas experiencias, que preferentemente superen las anteriormente vividas. Y el marketing cultural es una gran herramienta para crear esas experiencias, reuniendo a marcas, artistas y consumidores en torno a ideas inspiradoras y gratificantes. ¿Pero ante este aislamiento que ya sentimos eterno, qué se puede hacer al respecto?

Museos, galerías, teatros, casas de ópera, centros culturales, empresas productoras de servicios, productos y contenidos culturales, artistas independientes, y colectivos artísticos en todo el mundo están trabajando a puertas cerradas mientras tratan de entender que está sucediendo y cómo retomar la normalidad en el corto o mediano plazo. Hay pérdidas incalculables, no sólo económicas, sino también de oportunidades de conexión con sus públicos y sus fans.  El paso a la virtualidad de las redes no es un proceso sencillo para muchos, y quien sabe, tal vez  determine el fin de aquellos que no logren adaptarse a esta realidad (que lejos de ser nueva, es cada vez más relevante).

Hay tres protagonistas en el marketing cultural: Los creadores y productores de contenidos artísticos, las marcas con las que comparten valores afines, y sus públicos. Hoy, los tres posiblemente estén enfrentando las mismas sensaciones: El impacto ante lo repentino y desconocido, un pánico inicial ante una sorpresa totalmente inesperada, la incredulidad ante un hecho tan disruptivo que nos ha cambiado la vida cotidiana al 100%, el temor al futuro y la contracción de actividades que tienen influencia directa en el futuro de todos. ¿Pesimismo sin retorno, digno del guión de una nueva película distópica?

Por suerte, pareciera que no es tan así. Muy rápidamente, los actores culturales se han puesto a trabajar en aquello que saben hacer tan, pero tan bien: En ser creativos e inspiradores.  Museos de todo el mundo, incluyendo algunos relativamente ignotos, ven crecer el interés en sus colecciones gracias a los contenidos que suben a sus redes. Bailarines y músicos, que deben practicar todos los días aunque los telones de los escenarios estén cerrados, comparten su know-how y arte de diferentes maneras atractivas para públicos cautivos y nuevos. Pintores y escritores, escenógrafos y productores, por mencionar a algunos, se mantienen online cerca de sus fans, y llegando a nuevos seguidores.

Una buena pregunta en estos tiempos tan raros es si las marcas tomarán esta crisis como una gran  oportunidad para estar más cerca de sus consumidores, aprovechando las motivaciones que brinda la actividad cultural:  Las artes inspiran, emocionan y apasionan; educan, estimulan y nos desafían permanentemente;  entretienen y divierten;  construyen, preservan y ayudan;  nos hacen conocer y entender a quienes son diferentes a nosotros, nos tornan más tolerantes, nos ayudan a tomar mejores decisiones, a colaborar y co-crear con otros, a diversificarnos y a ampliar nuestros horizontes.

Estamos en momentos para ser prácticos, aprovechando al máximo los recursos limitados que todos tenemos ahora,  pero también para repensar nuestras estrategias de marketing con vistas al futuro post-Covid19, de forma equilibrada y sustentable.

El pintor y teórico del arte Wladimir Kandinsky escribió hace unos 100 años que una obra de arte es hija de su tiempo y madre de nuestras emociones. En estos tiempos, artistas en todo el mundo siguen dedicándose a lo suyo, bajo las más complicadas circunstancias. El arte en todas sus formas nos inspira, educa, desafía y une, sin importar en dónde estemos. El mundo artístico está respondiendo a esta crisis sanitaria en formas antes nunca vistas. Si las marcas que apoyan la actividad artística reafirman su apoyo, una vez superado este inmenso e inesperado desafío global, los resultados seguramente sorprenderán a todos. Porque al final, como bien mencionara muchas décadas después de Kandisky el referente indiscutido en economía de la cultura, David Throsby, “Pase lo que pase con la economía, las artes siempre estarán”.

Al cumplirse los 55 años de la Asociación Argentina de Marketing, 2020 será sin dudas un año inolvidable, porque tal vez el Covid19 logre que una nueva creatividad nazca de lo impensado, fortaleciéndonos y logrando ese equilibrio sustentable que todos ansiamos lograr.




jueves, 24 de agosto de 2017

Marketing Cultural: Realidad virtual, vehículos eléctricos, y una noche en la ópera (Parte 1)

"Una ópera comienza mucho antes de que el telón se levante y termina mucho después de bajarse. Empieza en mi imaginación, se convierte en mi vida, y se mantiene como parte de mi vida mucho tiempo después de volver a casa."  María Callas 

Este artículo para la Asociación Argentina de Marketing puede leerse también haciendo click aquí.

Foto: Cortesía Nissan España

En febrero de 1637 se representó por primera vez en el Teatro San Cassiano de Venecia una ópera del compositor Francesco Manelli con libreto de Benedetto Ferrari. La partitura de “Andrómeda” no sobrevivió al paso del tiempo, pero su importancia histórica reside en un hecho absolutamente innovador para la época: Se trata de la primera ópera que fue accesible a cualquier espectador que deseara adquirir una entrada. Hasta ese momento las óperas solían ser encargadas por las cortes para celebrar algún acontecimiento especial, con lo que no poseían el carácter de espectáculo público que planteó el estreno de Andrómeda.

El simple hecho de poder decidir asistir a una ópera para esos nuevos espectadores del siglo XVII debe haber sido una experiencia única para ellos. ¿Quién hubiera podido imaginar que siglos después existiría la posibilidad de participar de una experiencia operística sin necesariamente saber cantar o bailar? Es una buena pregunta que se relaciona directamente con la invitación a participar de sus actividades que desde hace varios años las grandes casas de ópera en todo el mundo hacen hoy a sus públicos, entre quienes se encuentran, cada vez con mayor frecuencia, empresas deseosas de asociar sus marcas al mundo de prestigio y excelencia artística que normalmente se asigna a la lírica, la danza y la música clásica.

Para responderla, veamos qué están haciendo algunas empresas en términos de marketing cultural, asociándose a algunas de las casas de ópera más  importantes del mundo.

Samsung Electronics es una multinacional coreana, fabricante de componentes electrónicos -desde baterías de litio-ion, semiconductores, y memorias flash, hasta televisores y smartphones-. La plataforma online Airbnb ofrece a viajeros un nuevo concepto en hotelería, con opciones que van desde el alquiler de una habitación en una casa particular hasta un castillo… La Nissan Motor Company Ltd., una compañía automotriz japonesa, se destaca en la actualidad por ser la número uno en la producción mundial de autos eléctricos.  Estas tres grandes marcas, referentes indiscutidos en sus respectivos rubros, tienen un punto en común: Han apostado a aliarse a teatros líricos, con el fin de generar mayor posicionamiento de marca conectándose a marcas prestigiosas en el ámbito cultural, o para brindar a sus clientes oportunidades extraordinarias de relacionamiento, entre otras. 

La Ópera de Sydney, Australia, es conocida por tomar decisiones innovadoras que van más allá de su programación artística, y que se relacionan directamente con su contacto con el público. Fue, por ejemplo, precursora hace 10 años, en ofrecer a los visitantes de su página web visitas virtuales en 360 grados, hoy algo muy frecuente. 

En 2015 la ópera llegó a un acuerdo con Samsung según el cual turistas y espectadores acceden  a contenido exclusivo producido por el teatro a través de una serie de pantallas LED de última generación de diversos tamaños y ubicadas estratégicamente en el edificio, siendo que la más grande mide 2 x 4 metros.  La empresa también ha dotado al espacio de estaciones de realidad virtual con las que los visitantes pueden experimentar desde un recorrido exterior por las cumbres del edificio hasta presenciar conciertos, óperas y revivir la historia de la institución. Según la empresa, este acuerdo permite a la marca mostrar a sus consumidores que el uso de pantallas dotadas de tecnología de punta ayuda a contar mejores historias, lo que facilita experiencias en este caso inmersivas y memorables. 

La Ópera de Sydney también ha firmado un convenio con Airbnb, aún pendiente de la aprobación final de autoridades estatales. Según el mismo, algunos turistas tendrán la oportunidad de pasar la noche en la Sala Utzon (un espacio normalmente alquilado para la realización de eventos especiales y corporativos). La idea es transformar este espacio en lujosas suites, por sólo cinco noches al año, ofreciendo a los privilegiados la oportunidad de experimentar al edificio de una forma diferente, sumamente exclusiva, con la idea también de que puedan tener una perspectiva diferente sobre lo que es una institución pública como la Ópera. El convenio también incursiona de alguna forma en la modalidad del “glamping” (el camping en lugares no convencionales y con mucho glamour) al proponer transformar al grand foyer de la ópera en espacios que podrían acomodar hasta 100 personas, dos noches al año. Para Airbnb es una oportunidad de mostrar su capacidad para ofrecer a sus usuarios una de las experiencias más diversas del planeta en hotelería.

Esta alianzas se traducen en cifras millonarias que posibilitarán que la Ópera de Sydney fortalezca su capacidad para llevar a escena su programación, convocando a más artistas, acercando producciones más audaces al público, y realizando importantes mejorías edilicias y tecnológicas.
 
En Portugal, Nissan se ha asociado al Teatro Nacional de São Carlos (TNSC), la casa de ópera de Lisboa. Enmarcado en un protocolo de colaboración firmado el mismo día que el teatro celebraba los 224 años de su fundación, y en un mundo cada vez más contaminado en el que empresas e instituciones se esfuerzan seriamente por reducir su impacto ambiental, el acuerdo consiste en la provisión de vehículos provistos de tecnología de cero emisiones para el teatro.Decorados con ambos logomarcas, la circulación de estos automóviles eléctricos permite a Nissan divulgar su misión en pos de la movilidad sustentable, en lo que constituye una excelente oportunidad para comunicar a un gran público su fortaleza tecnológica. Para el TNSC se trata de una excelente posibilidad de mostrar a un público masivo que no es solamente una institución centenaria y dedicada a la lírica, al ballet y a la música clásica, sino que también apoya valores importantes para una gran parte de la población más joven, creativa, dinámica e innovadora. En términos prácticos, resuelve sus necesidades de transporte. Y se comunica de una forma diferente con este público específico.

 

Cuando las grandes marcas deciden aliarse a las casas de ópera más importantes del mundo, con sus aportes están abriendo el telón para que clientes y espectadores puedan vivir experiencias únicas e inolvidables. Y para que cada vez más proyectos puedan concretarse. Desde remodelaciones de salas hasta la apertura de escuelas artísticas, desde la financiación de giras, la adquisición de nuevas tecnologías y la realización de producciones escénicas cada vez más ambiciosas, estas asociaciones entre las marcas y las óperas dejan sus huellas en la sociedad, y también en el prestigio que así adquieren las empresas. 

 

En el año 2013, Jean-Phillipe Thiellay, director adjunto de la Ópera de Paris, mencionaba por ocasión del lanzamiento del proyecto para la creación de una nueva sala ubicada dentro de la Opera Bastille, que la apertura de este espacio tendría dos objetivos muy claros: Permitir el acceso a 800 espectadores por función a nuevas propuestas escénicas, con entradas a precios muy accesibles. Y alquilarlo para eventos corporativos, para ofrecer a las marcas un nuevo espacio a la vez que se generan nuevos ingresos para la institución.

(Continuará)






viernes, 6 de mayo de 2016

Uno de los teatros más importantes de la ciudad enfrenta el enorme desafío de renovarse…
Una novedosa propuesta para la gestión sustentable de un espacio dedicado al quehacer teatral…
De cómo un hermoso sueño puede transformarse en una experiencia extraordinaria.

La gestión, la producción y la comunicación son componentes vitales de un mecanismo que, bien aceitado, logrará que el público acceda a grandes experiencias performáticas. Y el marketing de espectáculos aporta valor a la creación artística, para que artistas, gestores y productores teatrales puedan acercar a sus públicos, momentos únicos e inolvidables.

Moderadora:
Arq. Laura Kulfas, Ministerio de Cultura, CABA
Participantes:
Mariano Morresi, Especialista en Marketing Estratégico
Elisabetta Riva, Directora General del Teatro Coliseo y de Nuova Harmonia
Marina Lamarca, Alejandro Germaná, Roberto Peloni y Diego Mariani, Co-creadores de Border, Comunidad de Arte.
Diego Sáenz, Production manager de las giras de Gustavo Cerati, Director general de PopArt Music, Productor Ejecutivo de #SodaCirque (Soda Stereo imagine by Cirque du Soleil).

Marketing de Espectáculos
Creatividad + Innovación + Pasión

Viernes 27 de mayo | de 15 a 18 hs.
Cabrera 3641 | Aula 1.2

Tendencias Escénicas

Actividad sin cargo | Requiere inscripción previa | Se deberá presentar documento al ingresar
Inscripción