martes, 17 de febrero de 2026

Qué tienen en común el mayor carnaval del mundo y la ópera?

Beija-Flor – mi escola de samba favorita desde los tiempos de Joaozinho Trinta- - volvió a demostrar que el Carnaval de Río de Janeiro es una de las producciones artísticas más monumentales del planeta. Y que tiene muchísimo en común con el mundo de la ópera y el ballet. 

Una música que sostiene todo, ya sea con una filarmónica o una batería de samba; vestuarios, escenografías, coreografías y efectos especiales que transforman los espacios en una gran fiesta; artistas talentosísimos que muestran como nadie lo que es trabajar con pasión y disciplina; equipos técnicos que nos regalan siempre su perfección; y un escenario o sambódromo que nos narran, a través de historias –pequeñas o colectivas- la identidad que reúne y representa a comunidades. 


Estas experiencias que reúnen a públicos diversos frente a un acto de belleza y alegría, pero también de introspección e inspiración, también son importantes motores económicos, generando empleos, turismo, desarrollo de tecnología, y proyección internacional. 


Los carnavales de Río, Venecia, el del altiplano andino o el Mardi Gras de New Orleans atraen visitantes de todo el mundo, al igual que las mejores temporadas de ópera en NY, Viena, Milán o París. Estos dos mundos que parecerían tan diversos, son manifestaciones de una misma fuerza: la del arte como legado cultural, construyendo identidad, creando puentes entre las personas, e inspirándonos en todo el planeta. 


Chagall a la venta en el Met de NY

 


El Metropolitan Opera de Nueva York anunció que planea vender 2 inmensos murales de Marc Chagall, realizados en 1966, para enfrentar una delicada situación financiera (mientras un acuerdo por apoyo económico de Arabia Saudita no termina de concretarse). 

Tasados en 55 millones de dólares, los murales permanecerán en su lugar ya que el comprador estará obligado a mantenerlos en su emplazamiento actual. Este hecho revela cómo las organizaciones culturales, ante la caída de ingresos, buscan aprovechar sus recursos patrimoniales propios para generar sostenibilidad. 

Este "pensar fuera de la caja" significa encontrar fórmulas que permitan que el arte siga siendo accesible - como en este caso tan controvertido- mientras se lo explota de un modo impensado. (La idea no deja de ser una interesante variación sobre el concepto de "naming"). 

En un contexto global en el que cada vez más, el campo de la cultura se considera una frivolidad, no hay que olvidar que la actividad artística es una inversión en identidad, en desarrollo social y económico, y en el futuro. La responsabilidad de desarrollar recursos frente a las necesidades económicas puede convivir, siempre con el deber de preservar y de compartir la belleza que nos define como seres humanos. Y eso, es el arte, en todas sus disciplinas, variaciones, y formatos.

 

Mozart meets Kardashian

¿Quién hubiera imaginado que el aria reversionado de la Reina de la Noche de Mozart sería el soundtrack de un lanzamiento de SKIMS, la marca creada por Kim Kardashian, en colaboración con Nike? El video, coreografiado por Sergio Reis, crea un puente entre moda funcional, cultura pop y ópera. 

En este cruce de mundos, una influencer mediática se acopla de una forma velada a la considerada "alta cultura", mientras la marca global vuelve a mostrarse innovadora y transversal. Y ojalá, quien sabe, hay a quienes vean este video y descubran la belleza de La flauta mágica?

 

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